Palabras de una Ninfa.
Cada uno me da algo que no puedo describir y ninguno me pertenece.
Ninguno sabe el efecto que tiene. No les cuesta esfuerzo, obligación ni mayor compromiso que ser ellos mismos.
Son como la espuma de un manantial: independientes y volátiles. En ninguno me refugio, en todos me reflejo. A todos pertenezco en la medida en que no traicionan y me permiten elegirlos, ir y volver como a una nereida. Hacedores de mis noches de juventud eterna.
Así, en cada beso, me siento. En cada desacierto, se enciende en mí una búsqueda que me acerca a mis virtudes. Le gano una batalla a la sombra o al orgullo. Jugar conmigo es ganar los dos.
Cada uno me da algo que no puedo describir. Son tan adorables que vienen a mí para que los contemple con hambre y dedicación. Y yo cumplo. Es mi retribución a sus ofrendas, obedecer a lo que está escrito en los labios de una poeta.
*
Intensidad inspirada en Hezār Afsān (en farsi, Mil historias), fue el título original de la obra multicultural, Las Mil y una Noches.
