Hace unos días estaba registrando algunos sonidos para un proyecto de paisajes sonoros:
Agua discurriendo por un grifo.
Agua de una fuente en un pueblo del mediterráneo catalán. Sorbos de agua de melón. Aguas de ríos, aguas del delta…
Y, en el ínterin, al escucharlos, siento que mi cuerpo responde a incentivos que van más allá de la mera sensualidad…
Este evento, no es la primera vez que me sucede, aunque con otros motivos. Aún no he encontrado a otros seres a los que les ocurra algo similar.
¿Será que soy yo que me auto provoco? Que la consciencia corporal se comporta como un cauce y allí donde exista se activa el sentir como un río en el cuerpo.
¡Ay! La vida de hipersensible. Tan maravillosa como traumática.
Sofía Beyond
Autora & Guía
